Bienvenidos.

Como una bala
me atravesaste los sentimientos
descolocándolos y reordenándolos al azar
en un crepúsculo amor que fue creciendo.
Y sin embargo también
como una bala,
te fuiste,
esparciendo la sangre con la que habías colisionado.
Y ya no queda nada
ni de ti
ni de mí
ni de nosotros.
Quizá el culpable sea el tiempo
que no nos quiso tener muy unidos
para que no nos hiciéramos daño,

aunque su plan no sirvió.
Cierro los ojos y lo primero que viene a mi cabeza es tu imagen.
Tus ojos ya no tenían tanta luz, ya no querían brillar, y los míos querían hacer lo imposible por prender ese pedacito de cielo que se hallaba en tus ojos. Tu sonrisa era más frígida que nunca y tus manos ya no querían sentir. Estabas ahí, tan fuerte y a la vez tan agotada.
La confusión tocó mi puerta ese día, y yo le dejé entrar.
Y lleva cuatro años apoderándose de mí.

Concienciar al resto me resulta fácil, pero ¿qué hay de mí?, me siento completamente descompuesta, soy como la hoja de otoño que el viento arrastra al mar, ya nada puede devolverme la frescura porque estoy completamente seca. Seca de sentimientos, de sinceridad, seca de amabilidad, de sueños, seca de esperanza. Parece fácil pero es tan complejo esto de no saber dónde puedo encontrarte. Esto de no saber dónde buscar, de no saber si volveré a verte algún día.
Solo siento mi ser desgarrándose interiormente, siento que me arrancan las entrañas a sangre fría y me dejan desangrarme mientras derraman sal. Y me retuerzo pensando que podré salvarme cuando sé que al final no será así.
Pero a la vez  creo que sentir esta mierda me consuela...
porque sé que aún sigo viva.

nostalgia

te recuerdo
pero no como quisiera

te recuerdo entre sábanas blancas
y con la sonrisa apagada
y me da tristeza recordarte así

y me enfado conmigo misma
porque ya
ni me acuerdo de tu voz
ni del calor de tus abrazos

y tengo
otra vez
nostalgia en las pestañas

y en silencio
escucho susurros
pero nadie me llama

y te quiero

tanto
tanto

que cada vez noto más este vacío
de estar sin ti

y sinceramente
ya empieza a doler

así que
vuelve

pronto



por favor.
Te observo
desde una distancia considerable
tus ojos
tu risa
ese mechón que se acomoda en tu cara
tus labios
la raya en tu ceja derecha
tu nariz
tu boca
tus detalles
mirarte las manos mientras hablas de recuerdos
tu voz
dulce melodía para mis sentidos
tus por qué
tus argumentos
tus sentimientos
tu manía de hacerme reír en cualquier momento.

Tú,
complejo
espontáneo
transparente
temeroso
testarudo
orgulloso
especial
e infinidad de sinónimos más.

Tú,
imperfectamente perfecto.

Y yo,
dispuesta a contar las veces que parpadeas
a soñar tus sueños
a escuchar tus ideas
a sanar tus heridas
y a borrar tus penas.
S.S.


Coyunturas accidentadas.

Algo resbaló de sus manos y esta vez no fue el vaso de cristal recién comprado. Se le resbalaban las oportunidades, por inseguridad, por nostalgia o incluso por miedo. Caían rápidamente, tanto que apenas podía darse cuenta de que lo estaban haciendo. Hasta que se hacían trizas y notaba que se volvían a derrumbar sus esquemas. Todo quedaba en silencio y el frío recorría su cuerpo. Y lloraba por idiota o quizás por la curiosidad del qué pudo pasar.

S.S.

Temblando bajo un manto de estrellas, junto a
El frío de tu ausencia.

Novelas que hacen llorar, y

El desorden de mi voz al hablar.
Crujidos de huesos que se van fracturando lentamente, y
Estos vacíos que jamás podré llenar.
Silencios que recorren mis oídos con la esperanza de llamar mi atención, y la
Intuición de que nunca llegarás.
Tengo las pupilas dilatadas por la oscuridad
O por saber que no volveré a verte más.

Caricias del viento que me intentan consolar

O decirme sin decirme que me vaya a otro lugar.
No veo sino luces tenues de velas que se van a acabar, y
Mis rodillas raspadas por la carretera que dejo atrás.
Imagino que ya nada puede ir a peor, alguien
Gira a mi alrededor ¿eres tú?,
¿O simplemente soy yo?
S.S.

Pedacitos de nada.

Hoy rompí tu carta, bajo un momento de ira.
La rompí en mil pedazos, tantas palabras que acabaron siendo una mentira. Y lo peor es que en cuestión de segundos me hallé llorando por fulminar la única muestra (aunque fuera falsa) de amor tuya que me quedaba y recogiendo los pedazos rotos que junto a los de mi corazón se mezclaron.

S.S.